Más que una sustancia, el plástico es la propia idea de la infinita transformación; como su propio nombre indica,
es la ubicuidad hecha visible. Roland Barthes
Por primera vez en la historia, con la bakelita, un material se transformaba en cualquier cosa factible de ser imaginada
y hacía posible los sueños de creación y acercamiento de todas las clases sociales a objetos hasta entonces impensables.





