El Río Guadalquivir, el más grande

Cuando paseo la vereda del Río desde el otro lado del puente, cuando lo he cruzado desde la ciudad observo un caudal fuerte un amigo poderoso que se mueve  al ritmo de los vientos y que luce según la luz del cielo.

La isla de la Cartuja tiene un Jardín estructurado en caminos y plantas anteriores a la Exposición del 92 así como vegetación plantada entre fuentes artificiales con piscinas de hormigón en donde crecen papiros y nenúfares.

En esa orilla del Río se conservan árboles que para mí acompañan a esa idiosincrasia del caudal del río, toman formas modeladas por las corrientes, crecidas y decrecidas. La orilla es irregular hundida en el agua, curvados los troncos y las raíces de los árboles al aire. Es un aspecto de río amazónico perpetuado por el mismo cambio de la Naturaleza.

Esta última impresión es la que más me gusta, es un amigo al que asomarte pero te puede engullir. Es bravo, sostenible y trabajador.

Cuando he hecho el  último ejercicio de pintura  he tratado de pintar impresiones producidas   por la orilla de enfrente  tan ordenada después del arreglo de la calle Torneo. Es una orilla delineada con  cipreses , oscuros  y elegantes con un  reflejo fino y  de  poca movilidad en el agua.

Al fondo notas de color más cálido debido a la vegetación y edificios blancos que contrastan con ellos.

Los colores utilizados son ocre, naranja, verde vejiga, blanco, negro y amarillo medio.

Al pintar el caudal del río comencé con color índigo  en verdad por pensar en el peso del caudal, la visión profunda y elegante que me da como resultado de la utilización de este color. Lo mezclé con amarillo, verde esmeralda para zonas de la orilla más cercana, rojo en el medio  del  cuadro y ocre  con índigo para la orilla de enfrente  a lo largo de la rivera de los cipreses.

Terminé poniendo más textura de mezclas de los colores anteriores con espátula grande para significar las corrientes del agua aunque tendré que rematar con luces para mejor ejecución.

La parte más cercana de mi composición son dos eucaliptos, árbol impresionante en la orilla del Guadalquivir y noble, libre, silvestre, su tronco está matizado verticalmente con trazos de color suave .

Sus hojas caen lánguidamente con frescura en esta época del año y en parte muy amarillas y secas, rojizas.

Considero que mi cuadro no esta acabado y necesita más capas de pintura. Por la dificultad de plasmar el caudal y que el río tenga su poderío en mi cuadro.

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